viernes, 1 de mayo de 2009





El tema del miedo es inagotable así que me gustaría dedicarle otra entrada y lo haré tratando las leyendas urbanas.

No falla. Estamos de noche en casa con amigos, después de unas pizzas, unas copas y el aburrimiento de no saber qué hacer surge siempre un tema: las historias de miedo. Todos tenemos una. Nos asustamos mutuamente con historias que hemos escuchado, que nos han contado, que hemos leído o simplemente que nos inventamos. Pero eso no lo decimos, las contamos en primera, como mucho en tercera persona; así da más miedo, ¿o no? Siempre son historias que le han ocurrido al amigo del amigo de la novia de otro amigo o la tía de la madre de tu amiga. La mayoría tratan sobre ouijas o espíritus e incorporan elementos recurrentes como las tijeras.

En el grupo siempre estará el escéptico, el que no cree en esas cosas; el entendido, que es el apasionado a los temas esotéricos; el que no acaba de creer pero lo respeta; y como no, el asustadizo, el que lo pasa realmente mal escuchando estas leyendas y que finalmente es el que acaba proponiendo cambiar de tema.

Ya no son sólo historias que se cuentan en Halloween, ahora tienen cabida todos los días del año, sólo tienes que buscar el momento adecuado. Hay un mundo infinito referido a las historias de terror y numerosas páginas web que tratan la cuestión y que incluso clasifican las leyendas por temas.

En España las más conocidas son la de Verónica o la chica de la curva pero de estas historias hay para aburrir. Son leyendas conocidas mundialmente y que se han ido modernizando con el paso del tiempo.


El fantasma de Verónica: es la historia del espíritu de una chica que aparece al pronunciar su nombre tres veces frente a un espejo. En España la chica es Verónica pero en el mundo anglosajón se le conoce como Bloody Mary.

La chica de la curva: la leyenda cuenta que una joven vestida de blanco se aparece haciendo autostop de noche y pide a los conductores que la lleven. Una vez en el coche, cuando pasan una curva peligrosa (en la que ella se mató) la mujer desaparece. Hay diferentes versiones de la leyenda. El propósito de la aparición varía, en ocasiones alerta al conductor sobre la curva peligrosa para salvarle la vida, pero en otras les avisa con el fin de distraerles para que corran la misma suerte que corrió ella.
La chica de la curva es conocida en todo el mundo, aquí en Barcelona, tenemos a la chica de la curva de las costas del Garraf. Y sobre ésta podría contaros una historia pero no voy a hacerlo porque yo era pequeña y la sugestión a veces es muuuy poderosa.

Y del miedo a la comedia. Os dejo con un vídeo de un monólogo de Ángel Martín que trata el tema de las leyendas urbanas.





Si queréis conocer más historias para después contarlas y decir que son verídicas y que los protagonistas son algún pariente o el amigo de un amigo os dejo algunos links para que accedáis.


También hay vídeos al respecto en páginas como youtube pero admito que soy demasiado cobarde para verlos. Pero he encontrado este vídeo de Cuarto Milenio que quizás os interese:





Links de interés:









Pasar miedo en las butacas del cine

Me encanta el cine, veo todo tipo de películas, más o menos comerciales, y disfruto en la butaca empapándome con las historias y la complejidad de algunos personajes. Según el día y el acompañamiento me decanto por una película o por otra ya que soy asidua a todos los géneros: comedia, drama, musical y como no, terror.


Una sensación desagradable invade tu cuerpo. Las rodillas te tiemblan, el corazón se acelera, el pulso se dispara. Te adentras en la historia y tu mente desconecta de tu vida y vives momentáneamente la de otro. La magia del cine te lo permite. Sientes su miedo, sí, pero por otro lado disfrutas con esa sensación. Es un miedo que no toleraríamos en la vida real pero sin embargo nos encanta ir al cine a pasarlo “mal”. Y cuanto más miedo nos dé una película, más felices saldremos de él y con la sensación de que no hemos malgastado el dinero de la entrada.
¿Masoquismo? Puede ser. En ese caso reconozco que soy masoquista porque soy de las que goza con una buena película de terror. Y no os confundáis, con una buena peli de terror, no con una repleta de sangre y vísceras.

No sabría deciros por qué soy consumidora de este género pero cuando voy a ver determinadas películas espero ciertas cosas, como todos, y cuando decido ir al cine a consumir este género sin duda quiero que me asusten. Me gusta la sensación de intranquilidad, de tensión, de estrés cuando se acerca una escena crucial.

El problema es que las buenas películas de terror escasean. Cada vez es más difícil encontrar una cinta que logre mantenerte en vilo durante toda la proyección. Es un género muy machacado y la mayoría recurren a las mismas fórmulas por lo que con el tiempo resulta más difícil asustarnos ya que predecimos lo que va a ocurrir. Nos hemos vuelto más exigentes. Incluso ahora nos reímos con las buenas pero anticuadas películas de miedo de finales de los años 70 o de los 80, cuando el género estaba en auge. Quizás ahora Halloween de John Carpenter (1978), Pesadilla en Elm Street (1984) o Viernes 13 (1988) no nos asusten pero han marcado un hito en el cine de terror. Aún así las recomiendo, no tienen nada que ver con el aluvión de remakes que las productoras americanas nos llevan vendiendo desde hace ya un tiempo.

Y quién olvida esas grandes películas como Psicosis (1960) de Hitchcock (por favor, no veáis la versión de 1998), El exorcista (1973) de William Friedkin, Poltergeist (1982) de Tobe Hooper, Carrie (1978) de Brian De Palma y con un irreconocible John Travolta o El Resplandor (1980) de Stanley Kubrick.

¿Por qué disfrutamos del miedo?

Hay cientos de investigaciones que estudian el disfrute con el miedo en el cine, sería muy aburrido comentarlo aquí. Pero los psicólogos afirman que, a pesar de que la meta del ser humano es buscar el placer y evitar el dolor, estos momentos de pánico nos hace sentir pletóricos. Esto se debe a que sabemos que no son reales y a que tras el susto, experimentamos una sensación de alivio y una carga de adrenalina extra.


La última película de este género que fui a ver al cine fue Los extraños. No es un peliculón, ni mucho menos, la historia es lenta y el final muy mejorable, pero sí hay momentos muy estresantes en los que el director logra la total atención del público con sustos continuos conseguidos a través de una de las fórmulas más antiguas: la sorpresa y lo inesperado.

Para acabar os dejo un vídeo que se grabó durante la proyección de REC en el Festival de Sitges que muestra las reacciones de los espectadores.


El éxito de estas películas o las atracciones de terror que recrean a sus malvados personajes demuestra que a muchos nos gusta sentir esa sensación de miedo.


Links de interés:





PODEROSO MIEDO


¿Quién no ha tenido miedo alguna vez? La indecisión se apodera de ti y en tu mente retumban mil ideas difíciles de enlazar.
El miedo es un sentimiento muy real que surge en más de una ocasión a lo largo de nuestra vida.

Existen muchos tipos de miedo pero yo al que más temo es al que no vemos pero sabemos que está ahí.

Recelo a los cambios, temor al fracaso, al dolor, la desconfianza, la cobardía, pánico a la soledad, a la pérdida de un ser querido, a la muerte… todo desemboca en lo mismo: el miedo.

No estoy segura de casi nada en esta vida pero sí puedo afirmar que vivir con miedos no es vivir. Éste muchas veces nos frena, tememos las consecuencias y nos dejamos guiar por la razón en lugar de con el corazón. El miedo también nos paraliza y nos hace ver las cosas peor de lo que son. No me da vergüenza admitir que envidio a la gente que desea hacer algo y simplemente lo hace. Aquellas personas que sin dudarlo se lanzan para conseguir lo que quieren. Ellos son realmente los valientes y yo con mucho esfuerzo estoy aprendiendo a hacerlo.
Olvidarse del pasado, no tiene sentido arrepentirse; olvidarse del futuro, ya llegará; y sólo preocuparse del presente. Que si algo bueno tiene la vida es que puedes cambiar tu destino a cada paso que das.

Muchas veces tengo la impresión, seguramente no soy la única, de que la vida es injusta y nos da palos cuando menos lo merecemos. Esto se debe en parte a que de pequeños nos educan en una cajita de cristal y nos hacen creer que las cosas malas sólo les ocurren a las personas malas y con ese pretexto nos enseñan a ser buenos. Pero cuando crecemos la cosa cambia y la ignorancia se hace cada vez más pequeña, lo que te obliga a ver la vida tal como es. Todo ser humano busca la felicidad pero ¿realmente existe o es simplemente un sentimiento momentáneo? Dejando de lado la gran pregunta, la cuestión es que la felicidad no llamará a tu puerta si no la buscas. Y si el miedo te lo impide pasará de largo.


Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.
William Shakespeare


Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
Paulo Coelho

miércoles, 29 de abril de 2009

Vetusta Morla, invitados a las 'Festes de Primavera 2009'

Vetusta Morla es una banda de pop-rock que actuó el sábado en L’Hospitalet de Llobregat con motivo de las Festes de Primavera, en un escenario al aire libre. Por suerte no llovió y fue una noche muy cálida. El concierto, al que tuve el placer de asistir, fue el acto que clausuró els Concerts al Carrer de esta edición 2009.

Esta banda revelación consiguió reunir a cientos de personas con el único fin de hacerles disfrutar con su música. Y lo cierto es que lo lograron. El concierto fue todo un éxito y no decepcionó. Un directo increíble en el que gozaron tanto los intérpretes como el público, que al ritmo de la música cantamos, bailamos y brincamos.

Los entrantes de la noche fueron los catalanes Raydibaum y Sweater. Los primeros presentaron “Manual del Gènere Catastròfic” con su tema más conocido: Maleeixo el temps”. En cuanto a Sweater cabe destacar su gran aceptación de público, conocedores de todas sus canciones incluidas en su disco “Plan Magistral”.

Pero el plato fuerte fueron sin duda los madrileños Vetusta Morla con su álbum debut “Un día en el mundo. Tengo que decir que no tengo un gusto musical muy definido, escucho de todo y muy variado, según el día y el estado de ánimo de cada momento. Y aunque lo cierto es que cuando me convencieron para ir no conocía ni el grupo ni su música, una vez allí disfruté como la que más y me dejé envolver por la magia de la voz del cantante. Comenzaron con un tema lento Año nuevo y acabaron con uno de sus temas más pegadizos Saharabbey Road”.

Me encantó la fuerza, energía contagiosa y compenetración que esta banda puso en el escenario. Y me gustaron las canciones por sus letras intencionadas, cotidianas e inspiradas. Además establecieron una buena conexión con el público, al que dedicaron alguna frase en catalán.

El grupo lleva años intentando hacerse un camino. Despacio pero con paso firme no dudo que lleguen a lo más alto. La calidad de su álbum habla por sí sola y coincido con algunas opiniones que he leído acerca de su disco que es difícil destacar un tema por encima del resto.

El concierto llenó el aforo y lograron convencer a todo su público. El acto era gratuito, a diferencia del recital que ofreció la consolidada banda, El canto del loco”, que ese mismo día tocó en el recinto La Farga por 21€ la entrada. Lo que nos demuestra que lo caro o lo barato no se asocia a la calidad.

Al despedirse dejaron a los asistentes con la miel en los labios al anunciar que volverían a tocar en L’Hospitalet el próximo mes de junio.

Para quien no conozca el grupo diré que la banda la forman: Pucho (voz), David García “El Indio” (batería), Jorge González (percusión), Guillermo Galván (guitarra), Juan Manuel Latorre (guitarra) y Álvaro Baglietto (bajo).

Os dejo un par de videoclips para que conozcáis un poco su música y si os gusta, os animo a que escuchéis el disco completo.

- SÁLVESE QUIÉN PUEDA -



- UN DÍA EN EL MUNDO -



Links de interés:

http://www.vetustamorla.com/
http://www.myspace.com/vetustamorla
http://www.raydibaum.com/
http://www.myspace.com/sweaterbcn
http://www.youtube.com/user/vetustamorla

domingo, 19 de abril de 2009

Haikus

El haiku es un poema breve de tres versos y es una de las formas de poesía tradicional japonesa más extendidas.
Actúa por convicción.
En un mundo imperfecto
encontrarás la belleza
...
El sueño murió,
cuando escuché su secreto me desvanecí.
Bienvenida hermosa ignorancia

No te rías,
destino no te rías del amor.
Duele la desconfianza

Año tras año
la vida cambia y da sorpresas.
Aprovecha las oportunidades

No te arrepientas,
cambia lo que no te guste.
Disfruta el momento

Mira tu reflejo,
crea tu propio futuro.
Equivócate otra vez

Mírate al espejo,
busca quien quieres ser.
Consíguelo

Sueños marchitos,
la esperanza sobrevive sombría.
Ilumina tu destino

Es la vida,
un puzzle lleno de piezas
esperando a encajar

Las horas pasan,
el reloj se alza favorable.
El tiempo evoluciona

Me dejaste sola
con un mundo lleno de recuerdos;
abuelo, te quiero
El ocio supone un nuevo consumo

Creo que en estos momentos todos somos conscientes de que vivimos en época de crisis, aunque unos lo noten más que otros. Pero está claro que no es una invención del partido de la oposición o de los medios de comunicación. Y me hacen gracia las medidas que se toman para erradicarla: por ahora ninguna efectiva. Y a los datos me remito. El paro no para de crecer. En Cataluña se ha registrado un incremento de 18.865 personas el pasado mes de marzo, un 3,93% más que en febrero. Actualmente, 498.352 personas se encuentran desempleadas en Cataluña. Muchas familias subsisten y deben hacer frente a gastos e hipotecas con un único sueldo (y eso las que tienen suerte).

En España la situación no es más optimista.





También ver: “El paro sigue subiendo con fuerza pese al plan de empleo” (Fuente: EL
PAÍS)

Veremos si el cambio de Gobierno trae cosas buenas y dejamos atrás a un Pedro Solbes que lo cierto es que no ha contribuido mucho en aportar soluciones a la ya tan famosa crisis, por mucho que nuestro presidente haya defendido la gestión de su ministro de Economía y Hacienda. Si tan bien hacía su labor, ¿por qué le ha sustituido? Ahora es el turno de Elena Salgado. Veremos cómo se porta.

La solución hasta el momento ha sido el cierre de empresas y recortes de personal. Pero ¿esto realmente ayuda a salir de la crisis? En momentos como este está claro que el consumo disminuye, y tiene su lógica. Si se producen despidos la gente no puede derrochar el dinero, por lo que consume menos (sobre todo en ocio). Los que no son despedidos trabajan más, más horas extras y menos tiempo para consumir. Por otro lado, los que menos han notado la crisis también dejan de consumir por miedo a que en el futuro les llegue a ellos.
La crisis es un proceso cíclico, la gente no consume, por lo tanto la productividad disminuye, lo que desemboca en la precariedad del trabajo. ¿Posible solución? Pues aunque os sorprenda, reducir las horas de trabajo (para tener más tiempo de ocio) y aumentar el salario (para consumir más). A lo largo del tiempo este esquema ha tenido su efectividad, ya lo decía Keynes. Se trabaja menos y se consume más, como consecuencia se crean nuevas industrias.

Esto se ha demostrado a lo largo de las épocas - Evolución hacia el ocio:
Primera rebaja de la jornada laboral entre mediados y finales del siglo XIX fruto de las luchas obreras por la jornada de 10 horas y luego de 8 horas. Si entre 1800-1830 se trabajaban 5110 horas anuales, entre 1980-2004 se laboraba un total de 1175 horas anuales. Gran diferencia, ¿no? Son 3935 horas menos respecto al primer período. Esta situación, repito, supone un incremento del tiempo del ocio, lo que equivale también a un aumento del consumo y a su vez, reduce el riesgo de crisis.

Las horas de tiempo de trabajo han ido disminuyendo, de la misma manera, el tiempo de ocio pagado ha ido aumentando. Esto contribuye a la creación de nuevos espacios de ocio e incluso una especialización en el consumo, por ejemplo, sectores dedicados exclusivamente a satisfacer necesidades de un determinado grupo de edad: tercera edad, consumo juvenil, etc.

Ahora mismo no estamos para excedernos en nuestro consumo. Las hipotecas están por las nubes y no podemos permitirnos gastar en lujos. Todo lo contrario, vamos en busca de las mejores ofertas. Ofertas en comida, ropa, tecnología, viajes… Estoy segura que no todo está inventado y poco a poco idearán novedades con el fin de ahorro.

¡Taxi!
El sector de los servicios es uno de los más afectados y como hija de taxista he de decir que lo noto. Más horas trabajando en la calle para llegar al mismo salario. Y creo que este es un gran ejemplo para explicar lo anterior. Si los taxistas trabajan más horas les queda menos tiempo para consumir, por lo que no contribuyen al aumento de la productividad, lo que ayudaría a paliar un poco la crisis.


Estoy harta de tanta crisis…


miércoles, 8 de abril de 2009

Bienvenidos al complejo mundo de la cultura

Cultura, cultura, cultura… ¿alguien sabría explicarme qué es la cultura? Hago esta reflexión porque hace poco me hicieron la misma pregunta y me costó horrores poder contestarla. Tenemos la definición metafísica, institucional, comunicacional, individualista, social, progresista, elitista, nacionalista, darvinista, etnocéntrica, sistemática y urbana. Ah, y no podemos olvidar que existe la cultura como forma de distinción, como elemento del buen gusto, como publicidad e incluso como crítica. Bueno, seguro que la mayoría que está leyendo el blog se habrá aburrido al llegar a institucional pero mi labor con estos comentarios es acercaros más al recóndito mundo de la cultura. Aunque por otro lado, cómo puedo hacerlo si ni siquiera yo puedo entenderla. La cultura es un camino largo que dura toda la vida.
Quizás la dificultad a la hora de definirla es precisamente que no existe una única cultura. En Internet podemos encontrar tantas definiciones como autores han tratado el tema, y sino probad en googlead CULTURA.

La Unesco,
en 1982, declaró:

... la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.

(UNESCO, 1982:
Declaración de México)

No es exactamente una definición pero sí ofrece algunas pistas de lo que es y debiera ser.

Hay definiciones “amables” de cultura, como la definición progresista, que establece un avance de generación en generación y que se presenta como lucha con la ignorancia; pero hay otro lado “oscuro”, como la cultura etnocéntrica. Esta definición adjudica la única vía de progreso a Occidente, por lo que ya hay una predisposición no igualitaria entre pueblos creando desigualdades y prejuicios. Otro horror de cultura lo encontramos por ejemplo en la nacionalista nazi y aquellos que creían en una etnia superior al resto.

Quiero ser como Oprah
Después de esta introducción al término cultura me gustaría profundizar en el tema de la comunicación social y el papel de los comunicadores, donde espero incluirme algún día.
El comunicador cumple una función básica en la sociedad. Por ejemplo, los políticos muchas veces, siguiendo sus propios intereses, prefieren la ignorancia de los ciudadanos para captar más fieles, pues la tarea del comunicador debe ser impedirlo, por lo que es necesario que los medios contribuyan a la educación del pueblo. El periodista debe informar de lo que hay, y por eso adoro esta profesión. El inconveniente es que como negocio que es existen todavía muchas trampas, pero esto ya sería otro tema que me comprometo a tratar en otra entrada.
Y es que la comunicación, como institución que genera cultura, tiene un gran poder y debemos saber aprovecharlo -para hacer el bien-.
En la clase de periodismo especializado, asignatura de donde surgió este blog, nuestro profesor decidió completar su clase llena de definiciones sobre el término cultura con vídeos de algunos profesionales de la comunicación de diferentes partes del mundo. Entre ellos, Jaime Bayly, Harold Bloom, Fernando Sánchez Dragó u Oprah Winfrey. Todos son comunicadores pero todos tienen una visión y estilo diferente. Personalmente no puedo defender el estilo de Sánchez Dragó y por eso me quedo con la internacional Oprah. Por su humanidad y porque no sólo posee riqueza económica sino porque es una de las personas con más influencia de la historia. ¿Qué más puede pedir un comunicador? Hablar, ser escuchado y respetado por ello. Como seguramente conozcáis la revista Time publica anualmente una lista (creada a partir de la opinión de varios académicos) de las 100 personas más influyentes y Oprah ha estado incluida en ella seis veces. Todo un récord. Sin duda Oprah es un fenómeno de masas que ha cosechado éxito tras éxito. ¿Quién no conoce a Oprah?
A modo de síntesis...
Si nos transmiten una información la sociedad la digiere, la interioriza y se forma una opinión. Gracias a este proceso nos convertimos en personas reflexivas y críticas sobre temas que nos afectan.
La cultura también es comunicación y como tal, los medios y los profesionales que trabajan en ellos tienen un gran papel en ella. Los profesionales de la comunicación deben transmitir información. Pero hay que transmitirla bien, por eso la forma en que la expresan es fundamental para dar credibilidad y convencer a la sociedad, y esto no es nada fácil y menos teniendo que dirigirse a un público tan diverso; por eso la credibilidad hay que ganársela. Las estrategias que escogen para informar sobre un determinado tema marca la diferencia y es lo que los convierte en buenos o malos comunicadores.